El presente artículo analiza el desarrollo del constitucionalismo dialógico y su aplicación en México, particularmente en los conflictos electorales relacionados con los sistemas normativos internos de los pueblos y comunidades indígenas. A partir de una revisión teórica y jurisprudencial, se identifican las tensiones existentes entre el control judicial, la legitimidad democrática y el ejercicio del derecho a la libre determinación indígena. Asimismo, se describen las tres etapas jurisprudenciales del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación —fundacional, potenciadora y de mínima intervención— destacando cómo esta última incorpora mecanismos de diálogo e interculturalidad para armonizar los derechos políticos individuales y los derechos colectivos. Se sostiene que la implementación de la paridad de género en contextos comunitarios requiere estrategias graduales, culturalmente contextualizadas y orientadas a evitar la reproducción de violencia contra mujeres indígenas. El estudio concluye que el constitucionalismo dialógico constituye una vía idónea para reducir conflictividad, fortalecer la legitimidad pública y construir relaciones más horizontales entre el Estado y los pueblos indígenas.