En el Perú, en las elecciones presidenciales de abril de 2026 se ha registrado la participación de tres expresiones políticas con incidencia en la economía, la gestión pública y el tipo de gobierno, contradictorias entre sí. Los lineamientos ideológicos, la manera de comunicar los contenidos políticos y económicos a la sociedad y el modo de presentar las posiciones antagónicas permiten identificar, como característica básica, que el país ha definido entre las siete primeras posiciones de los resultados presidenciales preliminares tres tendencias contradictorias: liberalismo extremo, centro ambiguo en lo ideológico y una izquierda radical. Sin embargo, las tres posiciones han registrado elementos comunes que permiten proyectar que, sin importar quién sea la autoridad elegida en las elecciones presidenciales complementarias, será previsible la ejecución de acciones autoritarias, populistas y técnicamente inviables en el ámbito de la gestión pública. Esta situación permite evaluar el comportamiento del próximo gobierno y sus efectos sobre la institucionalidad democrática, la economía y las relaciones durante cinco años.